
Nuestro equipo está listo para responder a cualquier necesidad de confort térmico en tu hogar o negocio. Tanto si enfrentas una avería urgente, buscas cumplir con la revisión anual obligatoria para ahorrar costes, o estás pensando en sustituir tu antiguo equipo por un modelo más eficiente (Condensación o Biomasa), tenemos la solución.
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La mayoría de las incidencias no empiezan en la caldera, sino en el sistema: radiadores sin equilibrar, termostatos mal ubicados, curvas climáticas desajustadas, presiones incorrectas o agua del circuito sin tratamiento. El resultado es el mismo: confort irregular, ruido hidráulico y consumo alto.
En viviendas con calderas de condensación, el error más común es impedir que condensen. Sucede con impulsiones demasiado altas (70-80 °C) y retornos calientes. Para que la condensación funcione, los retornos deben bajar idealmente de 55 °C. Eso exige caudales adecuados, válvulas termostáticas bien calibradas y, si existe, una sonda exterior configurada.
Otro punto crítico es el dimensionado. Muchos equipos están sobredimensionados un 30-50%. En potencia elevada, la caldera modula peor, arranca y para más veces y envejece antes. El técnico lo detecta por ciclos cortos, chimeneas limpias pero intercambiadores con marcas de sobretemperatura y consumos desproporcionados para la superficie calefactada.
Más allá del confort, la seguridad es prioritaria: ventilaciones permanentes despejadas, conductos de evacuación estancos, detectores en buen estado y combustión ajustada. Un analizador de gases revela en minutos si hay exceso de CO, tiro insuficiente o mezclas aire-gas mal reguladas. Es el tipo de verificación que no se improvisa y que, según la experiencia recogida por equipos como los de serviciocalderas.com, marca la diferencia en instalaciones seguras y duraderas.
Caso 1: vivienda de 95 m² con caldera de condensación. Termostato on/off en salón y curva climática desactivada. Impulsión fija a 70 °C. Consumo alto y radiadores con ruido. Ajustes realizados: equilibrado básico en llaves de retorno, activación de curva climática suave con sonda exterior, impulsión límite a 60 °C y termostato modulante. Resultado: confort estable, menos ruido y ahorro medido del 12-18% en la temporada siguiente.
Caso 2: adosado con suelo radiante y caldera de gasoleo. Ciclos cortos y sobretemperatura. Se instaló botella de desacoplamiento, se ajustaron caudales por anillo y se bajó la temperatura de impulsión. El equipo dejó de ciclar y el consumo bajó cerca del 10%, con menor desgaste de quemador.
Consejo de temporada: antes del frío, prueba la calefacción una hora. Detectar un circulador bloqueado o una sonda averiada en octubre es mejor que descubrirlo en la primera ola de frío.

Un sistema bien ajustado consume menos energía y emite menos CO₂. La diferencia entre una caldera que condensa de verdad y otra trabajando "como siempre" puede superar el 10-15% en consumo. Si añadimos buen aislamiento, sellado de infiltraciones y control adecuado, el confort térmico aumenta con menor potencia útil.
La vida útil se alarga con temperatura moderada de impulsión, ciclos largos y agua limpia. Calentar a 80 °C de forma continuada acorta la vida del intercambiador, reseca juntas y acelera la corrosión. Reducir 5-10 °C la impulsión, cuando sea posible, es un seguro para la instalación.
Innovación útil: los sistemas híbridos (caldera + bomba de calor), las bombas modulantes de alta eficiencia y la monitorización remota ayudan a optimizar tiempos de marcha y detectar ineficiencias. No todo aplica a todas las viviendas, pero el técnico valora la envolvente, el clima local y los patrones de uso para recomendar con criterio.
Curiosidad frecuente: los "golpes de ariete" no son solo molestos. Indican desequilibrios de caudal, aire en el sistema o válvulas cerrando en exceso. Corregirlos reduce ruido y estrés mecánico en tuberías y bombas.
Una revisión anual es recomendable para limpiar, analizar combustión y verificar seguridad. Recuerda que las inspecciones de gas de la instalación tienen su propio calendario regulado, distinto del mantenimiento de la caldera.
En frío, entre 1,0 y 1,5 bar. Si está baja, abre la llave de llenado lentamente hasta el rango indicado y ciérrala de nuevo. Si sube con frecuencia, puede haber problemas en el vaso de expansión o microfugas.
El modulante comunica con la caldera y ajusta la potencia, reduciendo arranques y mejorando la eficiencia, especialmente con sonda exterior. El on/off es más simple pero menos preciso en confort y consumo.
A partir de 12-15 años, si aparecen averías repetidas o la eficiencia es baja respecto a equipos actuales, la sustitución puede ser razonable. Un diagnóstico profesional valora potencia, estado del circuito y tipo de emisores.
Ventila, cierra la llave de gas si es seguro hacerlo, no enciendas interruptores y sal de la vivienda. Un técnico cualificado debe comprobar estanqueidad y combustión antes de usar de nuevo el equipo.
Detrás de cada sistema de calefacción eficiente hay ajustes finos, control adecuado y hábitos sensatos. La experiencia de campo confirma que pequeñas decisiones -curva climática, equilibrado, purgado y mantenimiento- valen más que cambiar piezas sin diagnóstico. Entender cómo trabaja tu instalación es el primer paso para un hogar cómodo, seguro y con un consumo de energía razonable.

Nuestro objetivo es brindar el mejor servicio y garantizar su completa satisfacción. Nos enorgullecemos de nuestro profesionalismo, atención al detalle y compromiso con la atención al cliente. Desde el momento en que nos contacta hasta la finalización de su reparación, nos dedicamos a que el proceso sea lo más sencillo y sin estrés posible.
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